A. LA NATURALEZA DE LOS ÁNGELES
De
acuerdo con las Escrituras, mucho antes de la creación del hombre Dios creó una
innumerable compañía de seres llamados ángeles. Al igual que los hombres, ellos
tienen personalidad, inteligencia y responsabilidad moral. La palabra «ángel»
significa mensajero, cuando se refiere a una clase especial de seres; el
término es usado a veces señalando a otros quiénes son los mensajeros, como
sucede con los ángeles de las siete iglesias de Asia (Ap. 2 - 3), de donde se
deduce que se refiere a hombres (Ap. 1:20; 2:1, 8, 12, 18; 3:1, 7, 14), Y a
veces el término se usa para mensajeros humanos (Lc. 7:24; Stg. 2:25). También
el término se aplica a los espíritus de los hombres que han muerto (Mt. 18:10;
Hch. 12:15), pero cuando se usa de este modo no debe concluirse que los ángeles
son los espíritus de los hombres o que los hombres al morir se convierten en
ángeles. Hay que entender que el término «mensajero» es un término general. De
igual manera, el término «ángel» se aplica al Angel de Jehová refiriéndose a
las apariciones de Cristo en el Antiguo Testamento en la forma de un ángel y
como un mensajero de Dios a los hombres (Gn. 16:1-13; 21:17-19; 22:11-16).
Cuando
no se usa con referencia a los hombres o Dios mismo, el término se refiere a un
orden distinto de seres que, como el hombre, tienen responsabilidad moral y son
siervos de Dios en la esfera moral. Como el hombre, los ángeles, desde su
creación, tienen una existencia eterna y son distintos de todos los otros seres
creados. Ellos forman una parte prominente en el programa de Dios para las
edades, y son mencionados más de cien veces en el Antiguo Testamento y con más
frecuencia aún en el Nuevo Testamento.
Se
deduce que los ángeles fueron creados todos simultáneamente y fueron un número considerable
(He. 2:22; Ap. 5:11). Ellos tienen todos los elementos esenciales de la personalidad,
incluyendo inteligencia, responsabilidad moral, voluntad y sensibilidad o emociones,
y son capaces de adorar inteligentemente a Dios (Sal. 148:2). También son responsables
de la calidad de su servicio y de sus elecciones morales.
Su
naturaleza no incluye el cuerpo, a no ser que entendamos que ellos son cuerpos
de un orden espiritual (1 Co. 15:44), aunque a veces ellos pueden ser vistos en
cuerpos y aparecer como hombres (Mt. 28:3; Ap. 15:6; 18:1). No experimentan
aumento en su número a través del nacimiento ni la experiencia física de la
muerte o la cesación de la existencia. De este modo, en tanto que ellos son
similares al hombre en personalidad, difieren del hombre en características muy
importantes.
B. LOS ÁNGELES SANTOS
Los
ángeles se dividen generalmente en dos grandes grupos: 1) los ángeles santos,
2) los ángeles caídos. En la primera clasificación están los ángeles que han
permanecido santos a través de toda su existencia, y de ahí que reciban el
nombre de «ángeles santos» (Mt. 25:31). Generalmente, cuando la Escritura
menciona a los ángeles, se refiere a aquellos que no han caído. Los ángeles
caídos son aquellos que no han mantenido su santidad.
Los
ángeles santos se dividen en varias clases especiales, algunos son mencionados individualmente.
1. El arcángel Miguel es el jefe de
todos los ángeles santos y su nombre significa «quien está como en Dios» (Dn.
10: 21; 12:1; 1 Ts. 4:16; Jud. 9; Ap. 12:7-10).
2.
Gabriel es uno de los principales mensajeros de Dios, su nombre significa
«héroe de Dios». El fue el portador de importantes mensajes; como el entregado
a Daniel (Dn. 8:16; 9:21), el mensaje a Zacarías (Lc. 1:18, 19) y el mensaje a
la virgen María (Lc. 1:26-38).
3. A la
mayoría de los ángeles no se les da un nombre individual, aunque son mencionados
como ángeles elegidos (1 Ti. 5: 21). Esto nos lleva a pensar que, al igual que
los hombres salvados son escogidos o elegidos, los ángeles santos fueron divinamente
escogidos.
4. Las
expresiones «principados» y «potestades» se usan tanto en relación a los
ángeles santos como a los caídos (Lc. 21:26; Ro. 8:38; Ef. 1:21; 3:10; Col.
1:16; 2:10,15; 1 P. 3:22). A través de la historia ha existido una lucha
constante entre los ángeles santos y los ángeles caídos por el control de los
hombres.
5.
Algunos ángeles son designados como «querubines», criaturas vivientes que defienden
a santidad de Dios de cualquier muestra de pecado (Gn. 3:24; Ex. 25:18, 20; Ez.
1:1-18). Satanás, el jefe de los ángeles caídos, fue creado originalmente para
este propósito (Ez. 28:14). Figuras angélicas en la forma de querubines de oro
y mirando hacia el propiciatorio del arca y del lugar Santísimo había en el
tabernáculo y en el templo.
6. Los
serafines son mencionados sólo una vez en la Biblia: en Isaías 6:2-7. Son descritos
como teniendo tres pares de alas; aparentemente tienen la misión de alabar a Dios
y ser los mensajeros de Dios a la tierra, aunque su preocupación principal es
la santidad de Dios.
7. El
término «ángel de Jehová» se encuentra frecuentemente en el Antiguo Testamento
en relación a las apariciones de Cristo en la forma de un ángel. El término pertenece sólo a Dios y se
usa en conexión con las manifestaciones divinas. En la tierra y por esto no hay
razón para incluirlo en las huestes angélicas (Gn. 18:1- 19:29; 22:11, 12;
31:11-13; 32:24-, .1 32; 48:15,16; Jos. 5:13-15; Jue. 13:19-22; 2 R. 19:35; 1
Cr. 21:12-30; Sal. 34:7). El gran contraste entre Cristo, quien es el Ángel de
Jehová, y los seres angélicos se presenta en Hebreos 1: 4-14. "
C. LOS ÁNGELES CAÍDOS
En
contraste con los ángeles santos, una innumerable cantidad de ángeles se
describen como caídos de su primer estado. Dirigidos por Satanás, quien
originalmente era un ángel santo, una innumerable cantidad de ángeles cayó,
rebelándose contra Dios, y se convirtieron en pecadores en su naturaleza y
obras.
Los
ángeles caídos se dividen en dos clases: 1) los que están en libertad, y 2) los
que están en cadenas. De los ángeles caídos, solamente Satanás es mencionado en
forma particular por las Escrituras.
Es
probable que cuando Satanás cayó (Jn. 8:44) él llevó tras sí a una multitud de
seres que tenían un rango inferior al suyo. De éstos, algunos están reservados
para juicio (1 Co. 6:3; 2 P. 2:4; Jud. 6), mientras que los restantes se hallan
libres y son los demonios mencionados frecuentemente en las páginas del Nuevo
Testamento (Mr. 5:9, 15; Lc. 8:30; 1 Ti. 4: 1). Ellos están ayudando a Satanás
en todas sus obras y finalmente participarán de su eterna ruina o condenación
(Mt. 25:41; Ap. 20:10).
D. EL MINISTERIO DE LOS
ÁNGELES SANTOS
Muchas
de las referencias en las Escrituras acerca de los ángeles se refieren a su ministerio,
que cubre un amplio campo de logros. Primeramente adoran a Dios, y, según
Apocalipsis 4: 8, algunos «no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo
es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir».
También se encuentran referencias a su ministerio en porciones como Salmo
103:20 e Isaías 6: 3.
En
general, el ministerio de los ángeles santos se extiende a muchas distintas
formas de servicio a Dios.
1.
Estuvieron presentes en la creación (Job 38:7), en la revelación de la ley
(Hch. 7:53; Gá. 3:19; He. 2:2; Ap. 22:16), en el nacimiento de Cristo (Lc.
2:13), en la tentación de Cristo (Mt. 4:11), en el huerto de Getsemaní (Lc.
22:43), en la resurrección (Mt. 28:2), en la ascensión (Hch. 1:10), y aparecerán
también con Cristo en su segunda venida (Mt. 24:31; 25:31; 2 Ts. 1:7).
2. Los
ángeles son espíritus ministradores, enviados para servir a favor de los
herederos de salvación (He. 1:14; Sal. F 34:7; 91:11). Aunque no tenemos ningún
medio de comunicación con los ángeles, ni disfrutamos comunión con ellos
debemos, no obstante, reconocer el hecho de su ministerio, el cual es constante
y efectivo.
3. Los
ángeles son espectadores y testigos de las cosas terrenales (Sal. 103:20; Lc. 12:8-9;
15:10; 1 Co. 11:10; 1 Ti. 3:16; 1 P. 1:12; Ap. 14:10).
4. Lázaro
fue llevado por los ángeles al seno de Abraham (Lc.16:22).
5. Además
de su ministerio en la. historia, los ángeles están incluidos en la gran multitud
que desciende de los cielos a la tierra en la segunda venida, y se dice que están
en un estado eterno en la Nueva Jerusalén (He. 12:22-24; Ap. 19:14; 21:12). Aparentemente,
los ángeles santos serán juzgados y recompensados al término del milenio y del
comienzo del estado eterno, al mismo tiempo que los ángeles caídos o son
juzgados y arrojados al lago de fuego.
6. El
ministerio de los ángeles a través de las Escrituras es una doctrina importante
y esencial para entender la providencia de Dios y la dirección soberana de su
creación en la historia
PREGUNTAS:
1. ¿Cuál
es el origen de los ángeles?
2. ¿En
qué sentido los ángeles son como los hombres?
3. ¿En
qué sentido es usada la palabra «ángel» cuando se refiere a otros seres y qué
se deriva del significado del nombre?
4. ¿Con
qué frecuencia aparecen los ángeles en las Escrituras y cómo explica su aparición
cuando toman forma de hombres?
5.
¿Dentro de cuáles dos grandes divisiones pueden clasificarse los ángeles y qué significado
tiene ello?
6. ¿Qué
ángeles santos son mencionados en la Biblia y cuál es su labor?
7. ¿Cuál
es el significado de los términos «ángeles elegidos», «principados» y «poderes»
en relación con los ángeles?
8. ¿Qué
son los querubines y qué es lo que hacen?
9. ¿Cómo
se describe a los serafines en la Biblia y cuál es su misión?.
10. ¿Cuál
es el significado del término «ángel de Jehová» en el Antiguo Testamento y por
qué no se refiere a los ángeles?
11. ¿En
qué dos grandes clasificaciones pueden dividirse los ángeles caídos y cuáles
son sus funciones respectivas de acuerdo a las Escrituras?
12.
Describir algunos de los importantes ministerios de los ángeles santos en las Escrituras.
13. ¿Cómo
se relacionan los ángeles con la dirección providencial y soberana de Dios sobre
su creación?
14. ¿Qué
parte tienen los ángeles en la segunda venida de Cristo y en el estado eterno?
SATANÁS: SU PERSONALIDAD Y
PODER
Satanás
fue creado originalmente como el ser más elevado entre los criaturas morales de
Dios, aunque hay un abismo de diferencia inmensurable entre este príncipe de
los seres creados por el Señor y las tres Personas de la Deidad, las cuales no
fueron creadas y existen en sí mismas para siempre.
A. LA PERSONALIDAD DE
SATANAS
Puesto
que Satanás no se manifiesta en forma corpórea, el hecho de su existencia debe aceptarse,
como en el caso de la Divinidad y de todas las huestes angélicas, a base de la
evidencia ofrecida en las Escrituras. Cuando se considera esta evidencia
notamos lo siguiente:
1. SATANÁS
FUE CREADO COMO UNA PERSONA. En Colosenses 1: 16 se
declara que la creación se llevó a cabo por Cristo y que «todas
las
cosas que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles,
sean
tronos,
sean dominios, sean principados, sean potestades», todo fue creado por El y
para
El. El tiempo de la creación de los ángeles no es revelado más allá del hecho
de
que
este evento precedió probablemente a la creación de todas las cosas materiales
y
que a
su vez fue precedido el mismo por la existencia eterna de Dios, de la cual se
da
testimonio
en Juan 1:1-2.
Entre
todas las huestes celestiales sólo hay un ser cuya creación se menciona en particular:
Satanás. Esto indica la supremacía de la que él disfruta respecto a todas las criaturas
invisibles de Dios.
En
Ezequiel 28:11-19 leemos la lamentación que se dirige al «Rey de Tiro»; pero si
bien es cierto que este pasaje podía tener una aplicación inmediata y parcial
al rey de esa ciudad, es evidente también que las palabras del profeta tienen
en vista al ser que es supremo entre todas las criaturas de Dios, pues del
personaje aquí mencionado se dice que «está lleno de sabiduría, y acabado en
hermosura»; que había estado «en Edén, en el huerto de Dios» (probablemente el
primitivo Edén de la creación original de Dios, y no el Edén de Génesis 3); que
fue creado según el plan divino y ungido como el querubín sobre el monte santo,
el cual, de acuerdo al simbolismo bíblico, representa el trono o el centro
donde Dios ejerce su poder en el gobierno de todas las cosas. Esta descripción,
que no podría corresponder a la persona y experiencia de ninguno de los reyes
de Tiro, es posible aplicarla solamente a Satanás, tal como él era antes de su pecado
y de su correspondiente caída del lugar que había ocupado.
2. SATANÁS DESEMPEÑA TODAS LAS FUNCIONES DE UNA
PERSONA. De las muchas porciones bíblicas que ponen de
relieve la personalidad de Satanás pueden
notarse las siguientes:
A) Isaías 14: 12-17.
Contemplando a Satanás como si estuviera ya terminada su carrera y como si
hubiera sido ya definitivamente juzgado en el fin de los tiempos, el profeta le
da el título de «Lucero, hijo de la mañana», y lo trata como a un ser que ha
caído de su estado original y de su primitiva gloria. El que «debilitaba a las
naciones» (v. 12) es también culpable de haber opuesto su propia voluntad a la
de Dios en cinco particulares aquí revelados; y tanto en este pasaje como en
Ezequiel 28:15 se dice que el pecado de Satanás fue un propósito secreto que
estaba escondido en lo profundo de su corazón, pero que Dios lo descubrió y lo
reveló (cf. 1 Ti. 3:6).
B) Génesis 3:1-15. Es por los eventos
narrados en este pasaje que Satanás recibió el título de «Serpiente», ya que
fue por medio de la serpiente que él se manifestó a Adán y Eva. Cada palabra
por él pronunciada y cada designio que él revela en esta historia de la caída
de nuestros primeros padres es una evidencia de la personalidad de Satanás (cf. 2
Co. 11:3, 13-15; Ap. 12:9; 20:2).
C) Job 1:6-12; 2:1-13. Una
revelación peculiar de estos pasajes es que Satanás tiene acceso a Dios (cf.
Lc. 22:31; Ap. 12:10) tanto como a los hombres (Ef. 6:10-12; 1 P. 5:8), y que
él manifiesta todas las características de una verdadera personalidad.
D) Lucas 4:1-13. La
personalidad de Satanás se revela también cuando se enfrenta en el desierto con
el Hijo de Dios, quien es el postrer Adán. El que había ambicionado ser «semejante
al Altísimo» (Is. 14:14) y que había recomendado este mismo propósito al primer
hombre (Gn. 3:5), está ahora ofreciendo todas sus posesiones terrenales a Cristo,
con la condición de que El se postre a adorarlo. La autoridad y el poder que Cristo
rechaza en esta ocasión serán recibidos y ejercidos en el futuro por el
personaje que las Escrituras denominan el Hombre de Pecado (2 Ts. 2:8-10; 1 Jn.
4:3).
E) Efesios 6:10-12. La táctica
de Satanás y su lucha contra los hijos de Dios se presentan en este pasaje como
una prueba positiva de la personalidad de tan poderoso enemigo. Las Escrituras
no dicen que Satanás esté guerreando contra los hombres no regenerados; ellos
le pertenecen y, por lo tanto, están bajo su autoridad (Jn. 8:44; Ef. 2:2; 1
Jn. 5:19).
B. EL PODER DE SATANAS
Aunque
Satanás se encuentra moralmente caído y ya fue juzgado en la cruz (Jn. 12:31; 16:11;
Col. 2:15), él mantiene todavía su elevada posición y no ha perdido sino un
poco de su poder, el cual, tanto en relación con su persona como con la
autoridad que él ejerce, es revelado por las Escrituras de la manera que
señalamos a continuación:
1. SU PODER
PERSONAL NO PUEDE SER DEL TODO ESTIMADO. De acuerdo a su propia
declaración, que por cierto Cristo no negó, él tiene poder sobre los
reinos de este mundo, los cuales, habiendo sido entregados a él, puede darlos
según
los
dictados de su propia voluntad (Lc. 4:6). Se dice que Satanás tenía el poder de
la
muerte
(He. 2:14), pero que este poder ha sido ya entregado a Cristo (Ap. 1:18).
Satanás
tenía el poder sobre la enfermedad, como en el caso de Job (Job 2:7), y pudo zarandear
a Pedro como a trigo (Lc. 22:31; 1 Co. 5:5). La Biblia también revela que Satanás
debilitaba a las gentes, hacía temblar la tierra, trastornaba los reinos, puso
el mundo como un desierto, asoló las ciudades y a sus presas nunca abrió la
cárcel (Is. 14:12-17). Contra el poder de Satanás ni aun el arcángel Miguel se
atrevió a usar juicio de maldición (Jud. 9); pero hay victoria para el Hijo de
Dios por medio del poder del Espíritu y de la sangre de Cristo Jesús (Ef. 6:
10-12; 1 Jn. 4:4; Ap. 12:11). Satanás ejerce su autoridad y poder solamente
dentro de la voluntad permisiva de Dios.
2. SATANÁS
ES AYUDADO POR DEMONIOS. El poder de Satanás aumenta por la
innumerable hueste de demonios, quienes hacen su voluntad y le sirven. Aunque
él no es omnipresente, omnipotente u omnisciente, él tiene
contacto por todo el mundo a través de los espíritus malignos.
Los
demonios juegan un papel muy importante en el control de Satanás sobre la tierra
y hacen que su poder esté presente por todas partes (Mr. 5:9). Son capaces de
morar y controlar tanto animales como hombres (Mr. 5:2-5, 11-13) y
aparentemente desean estar en cuerpos físicos (Mt. 12:43-44; Mr.5:10-12).
A veces
los demonios solamente tienen influencia sobre los hombres, y en otros casos los
poseen de manera que sus cuerpos físicos y también su lenguaje está controlado
por demonios
(Mt. 4:24; 8:16,28,33; 9:32; 12:22; Mr. 1:32; 5:15-16, 18; Lc. 8:36; Hch. 8:7; 16:16).
Al
igual que Satanás, son totalmente malvados y maliciosos y afectan de esa manera
a aquellos a quienes ellos controlan (Mt. 8:28; 10:1; Mr. 1:23; 5:3-5; 9:17-26;
Lc. 6:18; 9:39-42). En numerosos casos muestran que saben que Jesucristo es
Dios (Mt. 8:28-32; Mr. 1:23-24; Hch. 19:15; Stg. 2:19).
De la
misma manera que Satanás, los demonios están completamente enterados de que están
destinados al castigo eterno (Mt. 8:29; Lc. 8:31). Son capaces de traer desórdenes
físicos (Mt. 12:22; 17:15-18; Lc. 13:16), así como enfermedad mental (Mr. 5:2-13).
Si bien algunos desórdenes mentales pueden deberse a causas físicas, no hay duda
de que algunas formas de enfermedad mental son debidas a un control demoníaco.
La influencia demoníaca puede guiar a una falsa religión, al escepticismo y a la
incredulidad (1 Ti. 4:1-3).
El
hecho de la influencia de demonios en los cristianos es evidente (Ef. 6:12; 1
Ti. 4:1- 3). Parece haber una diferencia entre el poder y la influencia de
demonios sobre la gente no salva y aquellos que son nacidos de nuevo, debido al
hecho de que el Espíritu Santo mora en el cristiano. Mientras que los demonios
pueden tomar posesión de una persona no salva y pueden oprimir a una persona
salva, hay una diferencia en la duración y en el poder de la influencia
demoníaca sobre aquellos que han nacido de nuevo. La obra de Satanás como un
todo sería imposible si no fuera por los innumerables demonios que llevan a
cabo sus deseos, y continuamente se entabla una lucha de tremendas proporciones
entre los santos ángeles y los demonios.
PREGUNTAS
1. ¿Qué
lugar tenía Satanás originalmente en la creación de Dios?
2.
¿Cuáles son algunas de las evidencias de que Satanás fue creado como una
persona, y qué cualidades poseía antes de su caída?
3. ¿Cómo
ejercita Satanás la función de una persona? Ilustrar esto de sus tratos con Adán
y Eva, Job y Cristo.
4. ¿Cómo
se revela la personalidad de Satanás en su conflicto con los cristianos?
5.
Explicar la evidencia del gran poder de Satanás.
6. ¿Cómo
ayudan los demonios a Satanás?
7.
Ilustrar el grado de la influencia demoníaca en los hombres y hasta qué punto
puede el hombre estar controlado por demonios.
8. ¿Cómo
están relacionados los demonios con los desórdenes físicos y mentales de los hombres?
9. ¿Cómo
puede relacionarse la influencia demoníaca con las falsas religiones y las prácticas
religiosas?
10. ¿Qué
diferencia parece existir entre el poder y la influencia de los demonios sobre la
gente no salva contrastada con aquellos que son salvos?
11. ¿Cómo
el Espíritu Santo que mora en el cristiano le ayuda en su conflicto con Satanás
y los demonios?
SATANÁS: SU OBRA Y DESTINO
A. CONCEPTOS FALSOS SOBRE
SATANAS
Hay dos
errores muy corrientes en cuanto a la persona de Satanás; y puesto que solamente
él los está aprovechando para la realización de su propósito, es razonable llegar
a la conclusión de que ellos son de origen satánico.
1. Muchos creen que Satanás no
existe en realidad y que su supuesta persona no pasa de ser un principio de
mal, o influencia, que se manifiesta en el hombre y en el mundo en general. Lo
erróneo de este concepto se demuestra al tomar en cuenta que hay la misma
evidencia abundante respecto a la personalidad de Jesucristo como en cuanto a que
Satanás es una persona real. Las Escrituras, que son la única palabra de
autoridad en esta materia, consideran que tanto Jesucristo como Satanás son
seres personales; y si la personalidad de Jesucristo es aceptada en base a lo
que la Biblia enseña, la personalidad de Satanás debe aceptarse también sobre
el mismo testimonio.
2. Otros creen que Satanás es la
causa directa de los pecados de cada persona. Pero esta idea no está en armonía
con la verdad:
A) porque, en primer lugar, el
propósito principal
de Satanás no es promover el pecado en el mundo. El no tenía en un principio el
intento de convertirse en un demonio, sino el de ser «semejante al Altísimo»
(Is. 14:14);
él no tiene tanto el ánimo de destruir como el de construir y realizar su gran ambición
de autoridad sobre este sistema mundial, en cuyo programa se incluye cultura,
moralidad y religión (2 Co. 11: 13- 15). La idea de que Satanás es actualmente la
causa directa del pecado es falsa:
B) porque la Biblia dice que los
pecados vienen directamente del corazón depravado del hombre (Gn. 6:5; Mr.
7:18-23; Stg. 1:13-16).
B. LA OBRA DE SATANAS
Isaías
14:12-17 es uno de los muchos pasajes que dan testimonio acerca de la obra de Satanás.
Este pasaje revela el original y supremo propósito de Satanás. El deseaba ascender
al cielo, exaltar su trono sobre las estrellas de Dios y ser semejante al Altísimo.
En la consecución de este fin él echaría mano de sabiduría y poder inmensurables;
debilitaría las gentes; haría temblar la tierra; trastornaría los reinos; convertiría
el mundo como un desierto; asolaría las ciudades y rehusaría poner en libertad
a sus presos.
Aunque
cada una de estas declaraciones es en sí aterradora, hay entre ellas dos que
merecen especial atención:
1. «SERÉ SEMEJANTE AL ALTÍSIMO» (V. 14). Esta expresión indica el principal
motivo que le guía en todas sus actividades después de su caída. Según lo que
tenemos revelado en las Escrituras, el curso de las actividades de Satanás
después de su caída moral puede trazarse solamente siguiendo la línea de lo que
ha sido su motivo supremo: «ser semejante al Altísimo». Este fue el propósito
que con toda seriedad él recomendó a Adán y Eva (Gn. 3:5), y al aceptar el
ideal satánico, ellos se independizaron de Dios, quedaron dependiendo de sus
propios recursos y el centro de su vida llegó a ser su propio yo. Además, esta
actitud de Adán y Eva llegó a ser su misma naturaleza, la cual han transmitido
a su posteridad, al grado de que todos sus descendientes son llamados «hijos de
ira» (Ef. 2:3; 5:6; Ro. 1:18), y ellos deben nacer otra vez (Jn. 3:3), y cuando
ya son salvos, tienen que pasar por grandes conflictos si desean rendir su vida
completamente a la voluntad de Dios. También el deseo de Satanás de ser
«semejante al Altísimo» se ve en su pasión de ser adorado por Cristo (Lc.
4:5-7). Cuando por un breve momento el Hombre de Pecado «se asiente en el
templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios» (2 Ts. 2:3-4; Dn. 9:27; Mt.
24:15; Ap. 13:4-8), el propósito supremo de Satanás se habrá realizado bajo la
voluntad permisiva del Señor.
2. «A SUS PRESOS NUNCA ABRIÓ LA CÁRCEL» (V. 17). Esta expresión se refiere al poder presente
de Satanás tanto sobre los inconversos como a su incapacidad para ayudarles en
su eterno juicio. Toda la profecía de donde se extrae esta declaración trata de
lo que será la obra de Satanás ya consumada, en los días de su juicio final. No
puede dudarse .de que en esta profecía hay mucho que tendrá su cumplimiento en
el futuro; sin embargo, sabemos que actualmente el diablo está haciendo todo lo
que puede para impedir que los no salvos sean libertados del poder de las
tinieblas y trasladados al reino del amado Hijo de Dios (Col. 1: 13). Satanás
anima a «los hijos de desobediencia» (Ef. 2:2), ciega la mente de los hombres
para que no les resplandezca la luz gloriosa del Evangelio (2 Co. 4: 3-4) y
mantiene al mundo inconsciente en sus brazos (1 Jn. 5:19, V.M.).
Se
revela asimismo que, como parte de su estrategia, Satanás procurará imitar las cosas
de Dios, lo cual va muy de acuerdo con su propósito de ser «semejante al Altísimo».
Por lo tanto, él promoverá la creación y difusión de muchos sistemas religiosos
(1 Ti. 4:1-3; 2 Co. 11:13-15). Y en relación con esto es necesario recordar que
Satanás puede promover ciertas formas de religión que estén basadas en ciertos textos
extraídos de la Biblia, que exalten a Cristo como un caudillo e incorporen
todos los aspectos de la fe cristiana, con la excepción de uno solo: la
doctrina de la salvación por la sola gracia de Dios, a base de la sangre
derramada por Cristo en la cruz. Tales errores satánicos están presentes en el
mundo el día de hoy y multitudes son engañadas por ellos. Debemos poner a
prueba esos sistemas religiosos por la actitud que ellos adoptan hacia la
gracia divina que salva a través de la sangre eficaz del Cordero de Dios (Ap.
12:11).
Evidentemente
la enemistad de Satanás es contra Dios. El no es, de ningún modo, enemigo de
los no redimidos; y si dirige sus «dardos de fuego» contra los hijos de Dios, esto
se debe solamente a que ellos participan de la naturaleza divina y, de consiguiente,
él puede a través de ellos atacar a Dios.
Asimismo debe
recordarse que los hijos de Dios no son atacados por «carne» o «sangre»,
sino que su conflicto se desarrolla en la esfera de su relación celestial con Cristo.
Esto significa que posiblemente el creyente no sea conducido a practicar lo que
es inmoral, pero él puede fallar completamente en lo que toca a la oración, al
testimonio cristiano y la victoria espiritual. Debiéramos tener siempre
presente que tal estado de fracaso espiritual es tan deshonroso a la vista de
Dios como lo son aquellos pecados espontáneamente condenados por el mundo.
C. EL DESTINO DE SATANAS
La
Palabra de Dios es tan explícita al referirse a la carrera y destino de Satanás
como lo es cuando nos habla del origen de este ser extraordinario. Hay contra
Satanás cinco juicios progresivos que podemos distinguir en las Escrituras:
1. LA CAÍDA MORAL DE SATANÁS. Aunque
el tiempo de este evento, que aconteció en el remoto pasado, no se nos ha
revelado, la caída moral de Satanás y su consecuente separación de Dios se
indican claramente en las páginas de la Biblia (Ez. 28:15; 1 Ti. 3:6). Es
evidente, no obstante, que él no perdió su posición celestial, ni la mayor
parte de su poder, ni su acceso a Dios.
2. EL JUICIO DE SATANÁS EN LA CRUZ. Por
medio de la cruz Satanás fue juzgado de una manera completa (Jn. 12:31; 16:11;
Col. 2:14-15); pero la ejecución de la sentencia queda pendiente todavía para
el futuro. En el jardín del Edén Dios predijo esta sentencia y su respectiva
ejecución (Gn. 3:15).
3. SATANÁS SERÁ ARROJADO DEL CIELO. A
mediados de la Gran Tribulación y como resultado de una guerra en el cielo, Satanás
será arrojado de las alturas y limitado en sus actividades tan sólo a la
tierra. Entonces él actuará con grande ira, sabiendo que no tendrá sino un poco
de tiempo para continuar su obra (Ap. 12:7-12; cf. también Is. 14:12; Lc.
10:18).
4. SATANÁS SERÁ CONFINADO AL ABISMO. Durante
los mil años del reino de Cristo sobre la tierra Satanás estará atado en el
abismo; pero después será suelto por «un poco de tiempo» (Ap. 20:1-3, 7). El
propósito para confinarle al abismo es para hacer imposible que actúe y
continúe engañando a las naciones.
5. LA CONDENACIÓN FINAL DE SATANÁS AL FINAL DEL
MILENIO. Después de haber promovido una rebelión en contra de
Dios, durante el «poco de tiempo» que estará en libertad, Satanás será lanzado
en el lago de fuego para ser atormentado día y noche para siempre jamás (Ap.
20:10).
PREGUNTAS
1. ¿Qué
evidencia apoya la conclusión de que Satanás existe actualmente como una persona
y que es mucho más que un principio o influencia maligna?
2. ¿Qué
es lo equivocado en la enseñanza de que Satanás causa el pecado directamente en
cada persona?
3. ¿Qué
se revela en Isaías 14 con relación al propósito original de Satanás de
rebelarse contra Dios?
4. ¿De
qué manera el propósito original de Satanás se refleja en la tentación de Adán
y Eva?
5. ¿En
qué forma se relaciona el propósito de Satanás con su deseo de ser adorado por Cristo?
6.
¿Cuándo realizará Satanás por un breve tiempo su propósito de ser adorado como Dios?
7. ¿Cómo
obra Satanás en aquellos que no son salvos?
8. ¿Hasta
qué extremo falsifica Satanás las cosas de Dios?
9. ¿Cuál
es el objetivo de Satanás al atacar a un hijo de Dios?
10.
Describir los cinco juicios progresivos de Satanás.